sábado, 6 de septiembre de 2008

EL CAMBIO: LA SOLUCIÓN

Una persona se conoce por sus hechos, y bien vale la pena de citar el evangelio “al árbol lo conoceréis por sus frutos, si el árbol es malo dará frutos malos, pero si el árbol es bueno, buenos serán sus frutos”. Creo que así pasa con los políticos. Dejando de lado su condición como representantes de la población, es bien cierto y nadie puede objetar la idea de que siguen siendo ante todo seres humanos, con distinta manera de pensar, costumbres, ideas, etc., y como tales están sujetos a las mismas circunstancias que todos nosotros.

Hay un autor del cual no recuerdo el nombre que menciona algo interesante “tal como es la sociedad es el individuo, si la sociedad es corrupta, egoísta, cruel, etc., así será el individuo”

Para mí no hay otra manera de explicar lo que acontece respecto a los políticos del país, pues ellos representan a la sociedad y tan sólo son el reflejo de lo que verdaderamente somos y sí las cosas están como están es únicamente debido a nuestra apatía hacia realizar nuevos cambios para ver quien es uno realmente o dicho en otras palabras citando la frase del sabio Aristóteles “NOSCETE IPSUM” hombre conócete a ti mismo.

Cuando en realidad el conocimiento sobre uno mismo sea integral, llegará el momento en que podamos comprender realmente a la persona de al lado y entonces comenzaríamos a cambiar poco a poco las circunstancias.

Quizá esto resulte muy utópico para algunos, pero si no comenzamos a cambiar nosotros mismos ¿quién va hacerlo?

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